Planificación anticipada
La mayoría de las familias que servimos toman estas decisiones en las primeras horas tras un fallecimiento. No tiene por qué ser así, y empezar no cuesta nada.
Tres cosas, y el dinero es la menos importante. Resuelve a qué país y ciudad le regresará su familia, una conversación mucho más fácil de tener ahora que entre lágrimas por teléfono. Resuelve quién está legalmente autorizado para actuar, para que nadie pierda un día estableciéndolo mientras su ser querido espera. Y resuelve el precio.
Las familias que lo han hecho nos dicen que el alivio no fue económico. Fue que, llegado el día, no había nada que decidir.
Pondremos la tarifa de servicio por escrito a la cifra de hoy y la mantendremos. Lo que no podemos fijar es el pasaje aéreo: lo establece la aerolínea en el momento del viaje, depende del destino y del peso del envío, y se calcula entonces a costo, sin recargo ni comisión de nuestra parte.
Quien le diga que puede garantizarle un precio internacional todo incluido con años de antelación o está asumiendo el riesgo de la aerolínea o va a revisar la cifra después. Preferimos decirle qué parte es fija y qué parte no lo es.
El país de destino y, si lo sabe, la ciudad o pueblo, y si ya hay un panteón familiar o una funeraria receptora elegida. A quién quiere nombrar como persona autorizada para actuar. Si ha servido en las fuerzas armadas, porque eso abre derechos que su familia quizá desconozca. Y si hay una costumbre de fe o de comunidad que debamos prever.
Nada de ello obliga a su familia. Una planificación anticipada es un plan y un precio mantenido, no un contrato que atrape a nadie.
Muchísimas de estas conversaciones son de un hijo o una hija planificando para un padre gravemente enfermo, a menudo con hospicio ya involucrado. Es algo completamente normal y lo trataremos con delicadeza. Conocer el destino y la persona autorizada de antemano suele quitar días al proceso después, y los días importan cuando hay parientes en el extranjero esperando para celebrar un funeral.
Sí. Fijamos la tarifa de servicio a la cifra de hoy y se la damos por escrito. El pasaje aéreo no se puede fijar porque lo establece la aerolínea en el momento del viaje; se calcula entonces a costo y sin recargo. Planificar con antelación también registra el destino y la persona legalmente autorizada, que es lo que normalmente más tiempo toma después.
No. Es un plan y un precio mantenido, no un contrato que ate a su familia con nosotros. Si las circunstancias cambian, o la familia decide otra cosa llegado el día, nada lo impide.
Sí, y es frecuente, a menudo con hospicio ya involucrado. Manejamos esas conversaciones con delicadeza y a su ritmo. Registrar el destino y la persona autorizada de antemano suele quitar días al proceso después.
Empezar no cuesta nada, no requiere depósito y no obliga a nada. Un director funerario con licencia lo hablará con usted al ritmo que le convenga.
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